La nueva categoría permite exportar lana sucia directamente desde establecimientos rurales, reduciendo costos y tiempos, sin modificar los requisitos sanitarios.
El SENASA creó la figura de la “Barraca de Campo” mediante la Resolución 44/2026, habilitando a los productores a exportar lana sucia de manera directa desde sus establecimientos. La medida evita el traslado previo a centros urbanos, optimiza la logística y mejora la competitividad del sector ovino.
La normativa mantiene los estándares sanitarios internacionales y refuerza la trazabilidad del proceso. Entre sus ejes principales se incluyen la inscripción en el Sistema Único de Registro (SUR), el uso del Documento de Tránsito electrónico (DTe) y la emisión del Certificado Sanitario de Exportación Definitivo (CSED) en plazoletas fiscales.
Con esta iniciativa, el SENASA busca modernizar la operatoria comercial y generar nuevas oportunidades para el sector lanero argentino.
