Triple shock en la soja: acuerdo con China, biocombustibles y sequía cambian el mercado

Un compromiso de compra de 8 millones de toneladas de soja de EE.UU. por parte de China, nuevas reglas para biocombustibles y la sequía en la zona núcleo argentina generan fuerte volatilidad en los precios y obligan a los productores a seguir de cerca el mercado.

El mercado de granos dejó atrás la calma y entró en una etapa de alta volatilidad por la combinación de tres factores que impactan directamente en la soja y, en menor medida, en el maíz.

El primer shock llega desde la política internacional. El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, habría logrado que China se comprometa a comprar 8 millones de toneladas adicionales de soja estadounidense. Esto impulsó los precios en Chicago.

Sin embargo, para Sudamérica el efecto no es tan simple. No se trata de nueva demanda, sino de un cambio de origen: lo que compre China en EE.UU. es soja que dejará de comprar en Brasil. Esto puede dejar al país vecino con más stock sin vender y presionar a la baja sus precios FOB.

En consecuencia, aunque Chicago suba, el precio del poroto sudamericano podría no acompañar en la misma proporción, ya que las primas pueden ajustarse a la baja.

El segundo factor es energético. Estados Unidos publicó nuevas reglas para el subsidio a los biocombustibles, con un incentivo de un dólar por galón vinculado a la intensidad de carbono. El esquema favorece a la industria local y estimula una mayor molienda de soja para producir aceite.

Este punto es clave para Argentina. A diferencia de Brasil, el país exporta principalmente subproductos como aceite y harina. Si aumenta la demanda de aceite, la industria local podría mejorar su margen, incluso si el poroto no sube con fuerza.

El tercer factor es local y preocupa directamente al productor: la sequía en la zona núcleo. La falta de agua y las altas temperaturas coincidieron con la etapa de floración de la soja, lo que ya genera recortes en los rindes potenciales.

Si las lluvias no se normalizan pronto, la pérdida productiva podría profundizarse y sostener los precios locales. En maíz, el temprano ya fue afectado en el llenado de grano, mientras que el tardío aún depende de las próximas precipitaciones.

El escenario combina precios internacionales firmes, presión de oferta brasileña y riesgo climático en Argentina. Para el productor, la clave será evaluar márgenes y no guiarse únicamente por la cotización de Chicago.

En mercados dominados por fondos especulativos, las subas pueden ser rápidas pero también transitorias. Si los valores locales permiten cerrar números positivos, muchos analistas recomiendan asegurar parte de la producción y reducir riesgo.

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