Con el objetivo de fortalecer la legalidad y la transparencia en el sistema productivo, el Instituto Nacional de Semillas (INASE) puso en marcha una campaña de control y concientización durante la cosecha fina, enfocada en promover el uso de semilla fiscalizada en los cultivos de trigo y cebada.
La iniciativa forma parte de una serie de cambios orientados a agilizar procesos internos, optimizar la gestión y mejorar la eficiencia operativa del organismo, en línea con los objetivos estratégicos del sistema nacional de semillas.
Más de 1.100 muestras para verificar identidad varietal
Durante el operativo, inspectores del INASE realizaron tareas de fiscalización en sitios de primera entrega —principalmente operadores vinculados a la exportación— donde se recolectaron 1.100 muestras de granos.
El objetivo central es verificar la identidad varietal y reforzar la trazabilidad dentro de la cadena productiva.
Para ello se aplicó la metodología de marcadores ópticos, una herramienta tecnológica que permite identificar variedades con mayor precisión y rapidez, mejorando los mecanismos de control y seguimiento.
Nuevo esquema de fiscalización
La operatividad de los laboratorios propios del organismo y la vigencia de la Resolución 459/2024 ampliaron el alcance de los controles y fortalecieron la capacidad de análisis.
Una vez finalizado el procesamiento de las muestras, los resultados serán evaluados conforme a lo establecido por la Ley de Semillas N.º 20.247, normativa que regula la producción, comercialización y uso de semillas en Argentina.
Esta ley garantiza los derechos de los obtentores y promueve prácticas productivas legales dentro del mercado semillero.
Formalización y competitividad
Desde el organismo remarcaron que el uso de semilla fiscalizada no solo asegura la identidad genética y la calidad del cultivo, sino que también:
- Favorece la innovación tecnológica
- Mejora la competitividad agrícola
- Aporta previsibilidad a la cadena
- Fortalece la sustentabilidad del sistema productivo
La campaña se enmarca en una estrategia más amplia destinada a reforzar la formalización del mercado semillero y consolidar un esquema de mayor transparencia para todos los actores de la cadena agroindustrial.
