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Lluvias extremas en Buenos Aires: hasta 200 mm en horas y alerta por impacto en la cosecha

Lluvias extremas en Buenos Aires: hasta 200 mm en horas y alerta por impacto en la cosecha

El interior productivo de la provincia de Buenos Aires enfrenta un escenario crítico tras lluvias intensas que dejaron acumulados de hasta 200 milímetros en pocas horas. Con caminos rurales anegados, pérdidas productivas y nuevos pronósticos de tormentas, crece la preocupación por el avance de la cosecha gruesa.

Las intensas precipitaciones del último fin de semana encendieron las alarmas en el interior agropecuario bonaerense, donde en algunas zonas se registraron hasta 200 milímetros en apenas seis horas. El fenómeno, que se suma a lluvias previas, agrava el estado de los suelos y complica de lleno la logística en un momento clave del calendario agrícola.

Los distritos más afectados fueron Azul, Olavarría y Bolívar, donde se registraron anegamientos, caminos rurales intransitables y pérdidas tanto en cultivos como en ganadería.

Desde la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa advirtieron sobre la gravedad de la situación. “Las lluvias intensas no solo afectan la producción, sino también a las ciudades y a la vida cotidiana de miles de familias”, señalaron, al tiempo que reclamaron respuestas urgentes ante un escenario que incluye mortandad de animales y complicaciones para sostener las actividades diarias.

En Olavarría, el impacto fue dispar según las zonas. Daniel Aicaguer, titular de la Sociedad Rural local, explicó que mientras en algunos sectores las lluvias fueron moderadas, en áreas bajas se registraron entre 160 y 200 milímetros, con graves consecuencias. “La mitad del partido está muy complicada”, aseguró, y advirtió que los caminos rurales quedaron seriamente afectados.

El dirigente también cuestionó la falta de obras hidráulicas estructurales. Según indicó, tras un 2025 marcado por excesos hídricos, no se avanzó en trabajos de fondo que permitan mitigar este tipo de eventos extremos.

En Azul, el presidente de la Sociedad Rural, Gabriel Palmisano, señaló que los mayores acumulados se dieron en zonas urbanas, aunque el problema ahora radica en lo que viene. “Todos tenemos los ojos puestos en la tormenta de miércoles y jueves”, alertó, ante el riesgo de nuevas lluvias intensas.

La situación también genera preocupación en otras localidades como Carlos Casares, donde los registros fueron muy variables pero igualmente relevantes, y en zonas del centro-oeste bonaerense como 9 de Julio, que ya se encuentran cerca del límite hídrico.

En este contexto, desde Carbap advirtieron que el acumulado de marzo ya supera ampliamente los promedios históricos. “Estamos en 220 milímetros cuando lo normal es 130”, señalaron, lo que refleja un escenario de saturación de suelos que complica la operatividad.

El impacto sobre la cosecha es inmediato. Si bien el girasol está en su etapa final, aún resta recolectar gran parte de la soja y el maíz de segunda. Nuevas lluvias podrían paralizar las tareas y cortar caminos clave para el transporte de granos.

Además, los productores cuestionan la falta de mantenimiento de la red vial rural durante el verano, una ventana clave para prevenir este tipo de situaciones. “Con 100 milímetros más se van a cortar caminos y la recolección se va a complicar mucho”, alertaron.

Con suelos saturados, infraestructura al límite y pronósticos de nuevas tormentas, el interior bonaerense atraviesa horas decisivas. La evolución del clima en los próximos días será determinante para evitar un mayor impacto en la producción y en la economía regional.